Las enormes piedras y sillares que salieron a la superficie con las excavaciones ofrecen a las plantas distintos espacios en los montículos y las hondonadas. Los caminos, pasajes y escaleras del jardín conducen a nuestros visitantes en un viaje a través de un escenario vivo que ostenta maravillosas vistas del valle.
El diseño del Jardín de los Olivos cambia a diario, siguiendo el ritmo del tiempo y el efecto que este tiene en las plantas. De esta manera, se puede apreciar cómo las plantas y arbustos perennes de este terreno de tan particular relieve, brillan según la luz cambiante las ilumina a través de las hojas plateadas de los olivos.